La visualización en el yoga

Siempre me ha gustado utilizar la imaginación en muchos aspectos de mi vida, crear las cosas primero en mi mente y luego en la realidad.

La técnica de la visualización es una herramienta muy poderosa, para trabajar con nuestra mente subconsciente, y llevarla a planos más elevados.

¡Si puedes imaginarlo puedes conseguirlo!, ¡las cosas siempre son creadas dos veces, primero en la mente y luego en la vida real!, son frases que explican claramente la importancia de saber imaginar y visualizar lo que queremos conseguir en la vida, y nuestra dirección en ella.

En la práctica del yoga, tanto en las asanas como en la meditación cualquier practicante sabe como usar esta técnica, forma parte de la enseñanza.

Si hace poco que has comenzado a introducirte en la senda del yoga, me gustaría compartir contigo, algunos puntos importantes que puedes emplear en la hora de tu práctica.

Asanas

Algunas posturas te pueden parecer sobretodo al principio imposibles de realizar, para corregir esta idea, dedica un tiempo a estudiar esas posturas visualizando vídeos y mirando fotografías, luego llévalas a tu mente, para ello túmbate boca arriba en una postura cómoda, cierra los ojos e imagina como entras en la asana siguiendo las instrucciones que has estudiado. Repite este ejercicio las veces que creas conveniente. Cuando estés en tu mat te será más fácil completarla.

 Meditación

La visualización también es sumamente importante dentro de la meditación. Utilizando la respiración puedes visualizar como al inspirar tu cuerpo se llena de prana, de energía, imagina que absorbes una luz blanca que llena todo tu cuerpo, cuando exhales siente como expulsas todo lo negativo, lo que no necesitas.

Otro ejercicio que puedes practicar es sentir tu cuerpo desde dentro, los órganos, las arterias, o las sensaciones externas, tu piel por ejemplo.

Con la practica de la visualización conseguirás una vida más plena y podrás eliminar obstáculos que quizá no te estén dejando avanzar.

Namasté

*Artículo publicado en el blog de Mukhas Collection el 14 de septiembre de 2016.

Fotografía Mukhas Collection

Anuncios

La concentración en el yoga y en la vida

Todo practicante de yoga conoce la importancia de la concentración. Cuando realizas una asana has de sentirla desde tu centro, notar como tus músculos se estiran y se contraen en sintonia con la respiración, y convertir cada momento en autentica presencia. Si mientras estás practicando las posturas estás pensando en lo que tienes que hacer durante el día o en lo que hiciste ayer…eso no es yoga.

La concentración no es solo importante en nuestra práctica de yoga, tenemos que aprender a utilizarla en nuestro día a día, realizando cada actividad al cien por cien, dando lo máximo de nosotros mismos.

¿Cuantas veces has olvidado lo que estabas haciendo por saltar a otra cosa sin darte cuenta?, quizá a veces te sorprendes comiendo o realizando algún hábito que te habías propuesto abandonar, ¿tu olfato te suele avisar de que te dejaste algo al fuego por embaucarte en otra tarea?. A todo esto se le suele llamar multitarea, hacer varias cosas a la vez, obteniendo resultados a medias.

Existen muchas técnicas para potenciar y trabajar la concentración, todas con un único objetivo, entrenar la mente, para que no nos distraiga ni nos aleje de nuestra posición en la vida.

1. Meditación. Emplea al menos 25 minutos cada día en alguna técnica de meditación, puede ser simplemente observar tu respiración con los ojos cerrados o visualizar alguna imagen que te inspire.

2. Recitar Mantras. La repetición de mantras (Japa), es una potente técnica para controlar la mente y ejercitar la concentración.

3. No hacer nada. Reserva cada día 30 minutos para sentarte en silencio, sin hacer nada, solo siendo consciente de ese momento.

4. Utilizar una alarma personal. Cuando te des cuenta de que tu mente divaga y no está siendo consciente del momento, parala, para ello utiliza alguna palabra como señal, asegúrate de que sea corta, por ejemplo ¡stop!, ¡basta!, ¡silencio!.

“La concentración depende de tu mente, y al igual que todos los músculos de tu cuerpo necesita ser entrenada“.

Namasté

*Artículo publicado en el blog de Aomm.tv el 3 de junio de 2016.
Fotografia Aomm.tv

La autentica libertad

 

“La libertad más grande es la libertad del pasado.” Jiddu Krishnamurti

La mente habita en el pasado. Si se lo permites, tu pensamiento tenderá a acudir al ayer impidiéndote vivir plenamente el presente.

El pasado puede constituir un filtro, una limitación. Entendemos la realidad actual en función de nuestras experiencias, de lo vivido. Construimos una cárcel de modo inconsciente. Permaneciendo en su interior, entre sus muros, jamás experimentaremos la libertad absoluta.

La rutina, la costumbre, nos lleva a continuar actuando del mismo modo. Una parte de nosotros/as no desea realmente cambiar pues ello implica esfuerzo, incomodidad. Aun con sus contrariedades, es “nuestra prisión”, estamos familiarizados con ella.

Escuchamos esa voz interna que trata de convencernos y aceptamos como cierto lo que nos dice. Pero quedarse conlleva un coste elevado: la carencia de libertad. Y de esa privación emergen a su vez, en mayor o menor medida, todos nuestros problemas.

El primer paso para librarnos de estos pensamientos restrictivos es tomando conciencia de que existen, de que están ahí. El siguiente y definitivo será alejarnos de ellos para que no nos afecten. Todos/as tenemos un pasado, eso es evidente. Pero ello no implica que nos convirtamos en él.

Pequeños rastros serán suficientes para arrastrarnos de nuevo hacia atrás, dificultando que avancemos de forma correcta, impidiéndonos evolucionar. No consiste en olvidar nuestro pasado pues éste es parte inherente de nosotros/as, de lo que somos. La clave es aceptarlo plenamente, sin negación.

“La meditación es volver a la nada para poder crearlo todo.” Sri Swami Purohit

Imagen y texto Sri Swami Purohit

42 días en el corazón

Reto, objetivo, meta…cuando pensamos en estas tres palabras nos acordamos de todas esas cosas que vamos aplazando, y que en el fondo sabemos que si las hiciésemos estaríamos mejor, nos sentiríamos mejor.

Siempre he pensado que para alcanzar algún desafío personal habría que pasar por malos momentos de debilidad y sufrir.

Al enfocar la vida de una forma más espiritual te das cuenta de que “para vencer al enemigo hay que conocerlo”, y de que todas las cosas son creadas por la mente, pero no pueden ser destruidas por ella.

Aunque a la mente no hay que considerarla como nuestra enemiga, si que hay que conocer sus estrategias, hacerla nuestra y entrenarla.

He querido titular a este post 42 días, gracias a una de las enseñanzas de Sri Swami Purohit, gran maestro espiritual al que admiro desde hace tiempo.

42 días es el tiempo que una sustancia permanece en el cuerpo, ¿qué quiere decir esto?, que si por ejemplo queremos deshacernos de un hábito, como por ejemplo, tomar café o azúcar, ese es el tiempo que debemos alejarlo de nosotros, para que desaparezca de nuestro cuerpo físico, pero para dominar la situación en ese proceso entrará en juego la mente y sus impresiones.

Tanto si te trata de un mal hábito como de un comportamiento, primero es necesario tener claridad mental, eso se consigue con la práctica de la meditación, segundo teniendo claro nuestro objetivo y mantenernos en él sin desistir.

Durante ese periodo de tiempo, nos enfrentaremos a momentos de debilidad, que nos servirán de enseñanza, es ahí cuando podemos aprovecharlos para trabajar con nuestra mente, observarla, conocer sus estrategias, y aprender a bajar su volumen o apagarla.

 

Cada vez que nos sintamos tentados a hacer aquello de lo que realmente queremos alejarnos, no pondremos nuestra atención en la mente sino más allá, en nuestro corazón, ya que es ahí donde se encuentran las decisiones correctas y acordes a nuestra verdadera existencia.

Utilizar esta técnica es sumamente importante para ser dueños de nuestra vida y de nuestras decisiones.

Namasté

Fotografía *Joyas Mala de Rudraksha y gemas de Mukhas Collection 

*Artículo publicado en el blog de Mukhas Collection el 19 de Mayo de 2016.

Preguntas para vivir conscientemente

 

Imagen*Joyas Mala de Rudraksha y gemas de Mukhas Collection 

Es habitual que cuando hemos implantado el yoga en nuestra vida y nos introducimos en el mundo espiritual, queramos ampliar ese estado de plenitud y llevarlo más allá de la esterilla.
Es entonces cuando “el buscador” que llevamos dentro empieza a indagar y a escucharse para superar su existencia y vivir una vida más plena.

Como siempre la mejor forma de hacerlo es a través de la reflexión, de las preguntas y siendo conscientes de como las actividades diarias afectan a nuestro nivel de energía y de consciencia.

Hoy comparto con vosotros algunos pasos para vivir de forma más consciente:

-Empieza a evaluar tu entorno, el lugar donde vives, donde trabajas ¿te gusta?, ¿ mejorarías algo?, ¿sobran cosas?, ¿es un lugar tranquilo o todo lo contrario?, ¿es un lugar bonito y ordenado?.

-A continuación haz lo mismo con tu entorno social, ¿con quien te sueles relacionar?, ¿tus amistades tienen inquietudes similares a las tuyas?, ¿te ayudan a superarte a ti mismo y dar lo mejor de ti?. Una vez contestes estas preguntas, surgirán solas otras respuestas, por ejemplo los lugares por donde te mueves en tus ratos libres, y en que empleas tu valioso tiempo.

-Otro paso muy importante es valorar todo lo que absorbe tu mente cada día, ¿que programas, series y películas ves?, ¿que música escuchas?, ¿que tipo de lecturas sueles leer?.

Al hacerte todas estas preguntas y las respondas sinceramente, descubrirás que son una valiosisima herramienta para empezar a moverte hacía el lugar donde quieres estar, modificando todo aquello que no está acorde con tu esencia y te limita.

Un buen momento para ello es al finalizar el día, revisalo ¿como fue?, ¿ añadirías o eliminarías algo?. No olvides tampoco que la meditación es la mejor forma de escucharte y de conocerte profundamente, al igual que la práctica de japa, para aumentar tu concentración y claridad mental.

Namasté

*Artículo publicado en el blog de Mukhas Collection el 4 de Marzo de 2016.

Meditacion Yoga Nidra

image

Hoy me gustaría hablaros del Yoga Nidra, un método milenario, que personalmente me encanta, suelo utilizarlo al final del día, antes de dormir.
El yoga Nidra es una forma de meditación, recomendada especialmente para relajar y soltar el cuerpo y la mente.

Esta técnica nos ayuda a entrar en un estado de relajación, y facilitar el descanso nocturno. Esto se consigue utilizando la respiración y aflojando uno a uno todos nuestros músculos, explorando cada zona del cuerpo.

La diferencia de esta meditación es que no es necesario mantener ninguna postura, simplemente te puedes tumbar en Shavasana, en tu mat, o en la cama, cómodamente. Lo único que hay que tener en cuenta es intentar estar presentes, respirando en el aquí y en el ahora, estando consciente e intentar no dormirte.

Al empezar y terminar Yoga Nidra, se suele emplear Shankalpas (resoluciones afirmativas), son frases cortas y positivas, que se repiten tres veces, sintiéndolas y visualizándolas como si ya formasen parte de nosotros. El objetivo es realzar algún aspecto que creemos necesitar.

Si por ejemplo tienes la sensación habitual de estar cansado, y apagado, puedes utilizar la siguiente frase ¡soy una persona vital y llena de energía!, es importante que sientas ese estado y que te visualices en el, como si ya formase parte de ti.

Os dejo dos extractos de la plataforma Aomm.tv, para que podáis conocer algo más sobre esta técnica.

Respira, suelta y sana
Relajación profunda con Yoga Nidra

Fotografía Aomm.tv

Namasté

El poder del mantra

El mantra es una vibración sonora, a través de él, la persona que lo utiliza intenta conectar su ser con el mismo estado espiritual de quien lo creo, un maestro o gurú, un Dios, alguien que consiguió la iluminación. A través de él se despiertan y se estimulan determinados potenciales latentes.

Es habitual que vaya unido a la práctica del pranayama, sobre todo en la práctica del Kundalini yoga.

Para que un mantra funcione ha de ser repetido con una actitud de entrega e intención y de forma. El discípulo o practicante suele recibirlo de un gurú, al que valora y sigue sus enseñanzas.

La práctica del mantra yoga consigue que el yogui entre en contacto con la energía cósmica. No solo se puede llevar a cabo en un estado de meditación, sino también en movimiento, puede recitarse verbalmente, semiverbal o mental, siendo está última la más efectiva y la más difícil, ya que la mente tiene que dejarse absorber por la esencia del mantra sin dispersarse.

image
image

*Coral Snake Mala de Howlita, Cuarzo Rosa, Rodocrosita, Pirita y Rudraksha, y Edición Limitada AYCY de Turquesa, Amatista y Rudraksha de Mukhas Collection.

Recordemos además la finalidad originaria de los Malas o “Japa” Malas (collares de repetición) en la Meditación Japa: La recitación de mantras o palabras de poder que se repiten 108 veces (cuenta a cuenta) para alcanzar un estado de equilibrio y armonía.

La finalidad del mantra-yoga es conectarse con lo superior, con lo divino, aunque cada persona pueda darle un significado en particular o dedicarlo a un maestro determinado, el propósito final llega a ser similar.

Aunque existen muchísimos mantras, OM es la representación de lo universal, el mantra semilla, de lo divino. Al iniciar o finalizar una sesión de asanas es habitual repetirlo tres veces, a modo de ofrenda y de entrega en nuestra práctica.

Otro de los mantras más utilizados es OM MANI PADME HUM, su significado es “saludación a aquel que es la joya del loto”.

image

HAM-SA es el sonido producido por la respiración, HAM con la inspiración y SA con la exhalación. El ser humano lo recita al menos unas veinte mil veces al día sin ser consciente de ello.

Un mantra es poderoso a proporción de la fé y entrega de quien lo practique y al igual que cualquier modalidad yoguica, con su repetición se busca la concentración de la mente y enriquecer nuestro mundo interior.

Namasté
*Artículo publicado en el blog de Mukhas Collection el 22 de diciembre de 2015.

Agni Mala

“La máxima victoria es la que se gana sobre uno mismo”

Hoy os traigo de la mano de Mukhas Collection el Agni Mala, compuesto por  tres gemas llenas de fuerza y magnetismo, para comenzar el nuevo año 2016 con energía y fortaleza.

agni-japa-mala-de-mukhas-con-rudraksha-onix-lavaComo todas las joyas que encontrareis en Mukhas, este mala está elaborado con materiales naturales, uno de ellos es la Rudraksha.

La madera de Rudraksha contiene 4 elementos: carbono, hidrógeno, nitrógeno y oxígeno. Es conocida por aumentar la claridad y la conciencia general, ayudando a calmar la mente y disipar las energías negativas. Se relaciona además con el aumento de energía y resistencia, al tiempo que proporciona cualidades electromagnéticas en contacto con la piel.

Estas cuentas “mágicas”, usadas por sus propiedades desde la antigüedad, son cosechadas de manera sostenible en los árboles del sudeste de Asia.

agni-pulsera-japa-mala-para-yoga-y-meditacion

Propiedades de las gemas

Ónix: Es la gema de la fuerza. Absorbe la energía del universo y transforma las energías negativas. Se dice que proporciona el empuje necesario para los nuevos comienzos.

Lava: Por sus cualidades de fuerza, poder y claridad, esta piedra natural procedente del fuego volcánico fue utilizada por los Indios Americanos en las batallas. Proporciona fuerza tanto física como mental.

Ágata: Esta gema en sus diversos coloridos, equilibra y armoniza el cuerpo, la mente y el espíritu. Es una fuente de inspiración, fortaleciendo nuestra capacidad analítica, y otorgando confianza en uno mismo. La Ágata azul cielo abre el Chakra Garganta.

Agni Mala representa al Dios védico del fuego, de cuerpo rojo y dos rostros, capaz de emanar llamas de su boca y custodiar nuestra seguridad con sus millones de miradas.

Lava, Ónix y Ágata de Fuego son sus piedras, confiriendo protección y fuerza interior a su portador.

Agni Mala pertenece a la colección Fuerza interior de Mukhas Collection.

*Si quieres conocer el uso correcto de un Japa Mala no te pierdas este post.

 

Volver a uno mismo

image

Shanti Chakra Japa Mala con siete gemas que representan los diferentes Chakras y Rudraksha y pulseras de gemas y rudraksha de Mukhas Collection

“El proceso espiritual es un viaje de regreso al corazón” – Sri Purohit Swami

La mente del ser humano se ve asaltada continuamente por pensamientos, imágenes, recuerdos, miedos y dudas. A través de la práctica de la meditación podemos despejarla y limpiarla, al igual que hacemos con nuestro cuerpo.

Muchas veces pensamos que no disponemos de tiempo para sentarnos en silencio, un rato cada día. Anecdóticamente es entonces cuando en realidad deberíamos hacerlo.

La practica de la meditación nos ayuda a conectarnos con nosotros mismos, a desarrollar la intuición y a hacernos más conscientes de lo que realmente ocurre dentro y fuera de nosotros.

“Meditar es volver a casa, a uno mismo”.

Existen muchas técnicas de meditación, da igual la que utilices, todas tienen un mismo objetivo, la escucha personal.

Hoy comparto con vosotros una de ellas:

Meditación para volver a tu centro

1. Siéntate en el suelo, con las piernas cruzadas, mantén la espalda recta, asegúrate de que el lugar es tranquilo y de que nadie te va a molestar.

2. Cierra tus ojos, reposa tu lengua en el paladar, cerca del nacimiento de tus dientes. Descansa tus manos sobre los muslos o sobre el regazo. Enfoca tu atención en el centro del pecho, a la altura del chakra Anahata.

3. Haz varias respiraciones lentas y profundas por la nariz. Se consciente en ese momento de que tu intención es conectarte contigo mismo, es por ello que tendrás que dejar pasar tus pensamientos, sin juzgarlos no les prestes demasiada atención.

4. Sigue respirando, notando como entra y sale el aire, su temperatura. Siente tu cuerpo, desde dentro, obsérvalo y escúchalo, si tu mente se distrae, vuelve a la respiración, y a la zona del corazón.

5. Cuando te notes tranquilo y estable, imagina que con cada inhalación tu cuerpo se llena de una luz blanca brillante, de energía, y con cada exhalación vas soltando lo que te sobra, te liberas de lo malo, de todo lo que no necesitas. Permanece en ese estado el tiempo que necesites, no tengas expectativas, solo siente.

6. Una vez termines tu práctica, abre los ojos lentamente, mueve tu cuerpo poco a poco hasta que de nuevo te sientas integrado en el ahora.

La meditación necesita constancia, por eso tendrás que utilizar cierta disciplina contigo mismo, es mejor unos minutos cada día que largas prácticas de manera irregular.

Recuerda que una buena forma de concentrarse en uno mismo se basa (tal y como tradicionalmente se practicaba en las primeras meditaciones) en la repetición de mantras a través de las cuentas de Japa Malas.

Namasté,

Yoga & Té para Mukhas Collection dentro de la colaboración mensual