La concentración en el yoga y en la vida

Todo practicante de yoga conoce la importancia de la concentración. Cuando realizas una asana has de sentirla desde tu centro, notar como tus músculos se estiran y se contraen en sintonia con la respiración, y convertir cada momento en autentica presencia. Si mientras estás practicando las posturas estás pensando en lo que tienes que hacer durante el día o en lo que hiciste ayer…eso no es yoga.

La concentración no es solo importante en nuestra práctica de yoga, tenemos que aprender a utilizarla en nuestro día a día, realizando cada actividad al cien por cien, dando lo máximo de nosotros mismos.

¿Cuantas veces has olvidado lo que estabas haciendo por saltar a otra cosa sin darte cuenta?, quizá a veces te sorprendes comiendo o realizando algún hábito que te habías propuesto abandonar, ¿tu olfato te suele avisar de que te dejaste algo al fuego por embaucarte en otra tarea?. A todo esto se le suele llamar multitarea, hacer varias cosas a la vez, obteniendo resultados a medias.

Existen muchas técnicas para potenciar y trabajar la concentración, todas con un único objetivo, entrenar la mente, para que no nos distraiga ni nos aleje de nuestra posición en la vida.

1. Meditación. Emplea al menos 25 minutos cada día en alguna técnica de meditación, puede ser simplemente observar tu respiración con los ojos cerrados o visualizar alguna imagen que te inspire.

2. Recitar Mantras. La repetición de mantras (Japa), es una potente técnica para controlar la mente y ejercitar la concentración.

3. No hacer nada. Reserva cada día 30 minutos para sentarte en silencio, sin hacer nada, solo siendo consciente de ese momento.

4. Utilizar una alarma personal. Cuando te des cuenta de que tu mente divaga y no está siendo consciente del momento, parala, para ello utiliza alguna palabra como señal, asegúrate de que sea corta, por ejemplo ¡stop!, ¡basta!, ¡silencio!.

“La concentración depende de tu mente, y al igual que todos los músculos de tu cuerpo necesita ser entrenada“.

Namasté

*Artículo publicado en el blog de Aomm.tv el 3 de junio de 2016.
Fotografia Aomm.tv
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42 días en el corazón

Reto, objetivo, meta…cuando pensamos en estas tres palabras nos acordamos de todas esas cosas que vamos aplazando, y que en el fondo sabemos que si las hiciésemos estaríamos mejor, nos sentiríamos mejor.

Siempre he pensado que para alcanzar algún desafío personal habría que pasar por malos momentos de debilidad y sufrir.

Al enfocar la vida de una forma más espiritual te das cuenta de que “para vencer al enemigo hay que conocerlo”, y de que todas las cosas son creadas por la mente, pero no pueden ser destruidas por ella.

Aunque a la mente no hay que considerarla como nuestra enemiga, si que hay que conocer sus estrategias, hacerla nuestra y entrenarla.

He querido titular a este post 42 días, gracias a una de las enseñanzas de Sri Swami Purohit, gran maestro espiritual al que admiro desde hace tiempo.

42 días es el tiempo que una sustancia permanece en el cuerpo, ¿qué quiere decir esto?, que si por ejemplo queremos deshacernos de un hábito, como por ejemplo, tomar café o azúcar, ese es el tiempo que debemos alejarlo de nosotros, para que desaparezca de nuestro cuerpo físico, pero para dominar la situación en ese proceso entrará en juego la mente y sus impresiones.

Tanto si te trata de un mal hábito como de un comportamiento, primero es necesario tener claridad mental, eso se consigue con la práctica de la meditación, segundo teniendo claro nuestro objetivo y mantenernos en él sin desistir.

Durante ese periodo de tiempo, nos enfrentaremos a momentos de debilidad, que nos servirán de enseñanza, es ahí cuando podemos aprovecharlos para trabajar con nuestra mente, observarla, conocer sus estrategias, y aprender a bajar su volumen o apagarla.

 

Cada vez que nos sintamos tentados a hacer aquello de lo que realmente queremos alejarnos, no pondremos nuestra atención en la mente sino más allá, en nuestro corazón, ya que es ahí donde se encuentran las decisiones correctas y acordes a nuestra verdadera existencia.

Utilizar esta técnica es sumamente importante para ser dueños de nuestra vida y de nuestras decisiones.

Namasté

Fotografía *Joyas Mala de Rudraksha y gemas de Mukhas Collection 

*Artículo publicado en el blog de Mukhas Collection el 19 de Mayo de 2016.

El barco y el agua

Así como el barco y el agua viven en equilibrio y armonía: el  barco se desliza y navega por el agua sin permitir que el agua penetre en su casco y le hunda; de la misma manera, una persona espiritual tiene que relacionarse con el mundo, vive en el mundo pero no permite que el mundo entre en su mente, que le afecte. El mundo no debe regir tu vida, ni perturbarte y eso, sólo es posible cuando conectas con el corazón y permaneces  anclado en él, ¡entonces, nada puede ya alterar tu paz!

Sri Swami Purohit

Yoga: lo que su práctica te enseña

El yoga siempre ha tenido y tendrá un mensaje universal para todo el que lo practica, es la unión con uno mismo y con lo divino, pero dependiendo de cada persona, y del lugar en donde te encuentres dentro de tu trayecto vital, te indicará unas “claves o mensajes” siendo el objetivo final el mismo para todos, reconocer su autentica enseñanza.

Hoy me gustaría hablaros de mi experiencia personal , de lo que el yoga me ha ido aportando sobre la esterilla y fuera de ella:

Fluir
Tanto en la esterilla como en la vida, tenemos que relajarnos y fluir, si no ponemos resistencia todo es más fácil, y natural. Cada experiencia, cada momento es único e irrepetible, ni mejor, ni peor, simplemente forma parte de nuestro aprendizaje, fluye.

Aceptación
Igual que tras una tormenta siempre termina saliendo el sol, pienso que es importante tener en cuenta que cada día de práctica es diferente. Lo mismo ocurre con la meditación, unos días te encuentras relajado y flexible, y otros en cambio todo lo contrario, tu concentración disminuye y te sientes alejado de tu centro, es en esos días cuando hay que aceptar y no esperar resultados.

Regularidad
Lo importante no es el número de asanas que realices, sino la calidad, y regularidad en la práctica, más valen dos asanas realizándolas con lentitud y consciencia que veinte, de forma rápida y sin sentido.

Practica
Yoga es práctica, práctica y más práctica. Puedes tener una gran biblioteca sobre libros de yoga, aprenderte todo el nombre de las asanas en sanscrito, pero si no practicas, no hay yoga, tan solo conocimientos, no conexión.

Reflexión
Otro de los hábitos que he aprendido, ha sido el de ser más consciente y reservar unos minutos cada día, para reflexionar, lo mejor es hacerlo una vez terminada la práctica, ya que tanto nuestro cuerpo como nuestra mente, se encuentran en un estado de relajación y de presencia. Ten siempre una pequeña libreta para tomar notas de las reflexiones que has sentido.

Agradecimiento
El yoga es un regalo hacia uno mismo, un espacio de tiempo para escucharse, sentirse y quererse. Es por ello que llega a ser realmente necesario demostrar una actitud de agradecimiento, al finalizar nuestra práctica, sellándola con un mantra, una oración o un gesto. De esta forma dirigimos nuestra gratitud hacia el universo, hacia la conexión con lo divino.

Namasté

*Artículo publicado en el blog de Aomm.tv el 24 de marzo de 2016.
Fotografia Aomm.tv

Preguntas para vivir conscientemente

 

Imagen*Joyas Mala de Rudraksha y gemas de Mukhas Collection 

Es habitual que cuando hemos implantado el yoga en nuestra vida y nos introducimos en el mundo espiritual, queramos ampliar ese estado de plenitud y llevarlo más allá de la esterilla.
Es entonces cuando “el buscador” que llevamos dentro empieza a indagar y a escucharse para superar su existencia y vivir una vida más plena.

Como siempre la mejor forma de hacerlo es a través de la reflexión, de las preguntas y siendo conscientes de como las actividades diarias afectan a nuestro nivel de energía y de consciencia.

Hoy comparto con vosotros algunos pasos para vivir de forma más consciente:

-Empieza a evaluar tu entorno, el lugar donde vives, donde trabajas ¿te gusta?, ¿ mejorarías algo?, ¿sobran cosas?, ¿es un lugar tranquilo o todo lo contrario?, ¿es un lugar bonito y ordenado?.

-A continuación haz lo mismo con tu entorno social, ¿con quien te sueles relacionar?, ¿tus amistades tienen inquietudes similares a las tuyas?, ¿te ayudan a superarte a ti mismo y dar lo mejor de ti?. Una vez contestes estas preguntas, surgirán solas otras respuestas, por ejemplo los lugares por donde te mueves en tus ratos libres, y en que empleas tu valioso tiempo.

-Otro paso muy importante es valorar todo lo que absorbe tu mente cada día, ¿que programas, series y películas ves?, ¿que música escuchas?, ¿que tipo de lecturas sueles leer?.

Al hacerte todas estas preguntas y las respondas sinceramente, descubrirás que son una valiosisima herramienta para empezar a moverte hacía el lugar donde quieres estar, modificando todo aquello que no está acorde con tu esencia y te limita.

Un buen momento para ello es al finalizar el día, revisalo ¿como fue?, ¿ añadirías o eliminarías algo?. No olvides tampoco que la meditación es la mejor forma de escucharte y de conocerte profundamente, al igual que la práctica de japa, para aumentar tu concentración y claridad mental.

Namasté

*Artículo publicado en el blog de Mukhas Collection el 4 de Marzo de 2016.

Volver a uno mismo

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Shanti Chakra Japa Mala con siete gemas que representan los diferentes Chakras y Rudraksha y pulseras de gemas y rudraksha de Mukhas Collection

“El proceso espiritual es un viaje de regreso al corazón” – Sri Purohit Swami

La mente del ser humano se ve asaltada continuamente por pensamientos, imágenes, recuerdos, miedos y dudas. A través de la práctica de la meditación podemos despejarla y limpiarla, al igual que hacemos con nuestro cuerpo.

Muchas veces pensamos que no disponemos de tiempo para sentarnos en silencio, un rato cada día. Anecdóticamente es entonces cuando en realidad deberíamos hacerlo.

La practica de la meditación nos ayuda a conectarnos con nosotros mismos, a desarrollar la intuición y a hacernos más conscientes de lo que realmente ocurre dentro y fuera de nosotros.

“Meditar es volver a casa, a uno mismo”.

Existen muchas técnicas de meditación, da igual la que utilices, todas tienen un mismo objetivo, la escucha personal.

Hoy comparto con vosotros una de ellas:

Meditación para volver a tu centro

1. Siéntate en el suelo, con las piernas cruzadas, mantén la espalda recta, asegúrate de que el lugar es tranquilo y de que nadie te va a molestar.

2. Cierra tus ojos, reposa tu lengua en el paladar, cerca del nacimiento de tus dientes. Descansa tus manos sobre los muslos o sobre el regazo. Enfoca tu atención en el centro del pecho, a la altura del chakra Anahata.

3. Haz varias respiraciones lentas y profundas por la nariz. Se consciente en ese momento de que tu intención es conectarte contigo mismo, es por ello que tendrás que dejar pasar tus pensamientos, sin juzgarlos no les prestes demasiada atención.

4. Sigue respirando, notando como entra y sale el aire, su temperatura. Siente tu cuerpo, desde dentro, obsérvalo y escúchalo, si tu mente se distrae, vuelve a la respiración, y a la zona del corazón.

5. Cuando te notes tranquilo y estable, imagina que con cada inhalación tu cuerpo se llena de una luz blanca brillante, de energía, y con cada exhalación vas soltando lo que te sobra, te liberas de lo malo, de todo lo que no necesitas. Permanece en ese estado el tiempo que necesites, no tengas expectativas, solo siente.

6. Una vez termines tu práctica, abre los ojos lentamente, mueve tu cuerpo poco a poco hasta que de nuevo te sientas integrado en el ahora.

La meditación necesita constancia, por eso tendrás que utilizar cierta disciplina contigo mismo, es mejor unos minutos cada día que largas prácticas de manera irregular.

Recuerda que una buena forma de concentrarse en uno mismo se basa (tal y como tradicionalmente se practicaba en las primeras meditaciones) en la repetición de mantras a través de las cuentas de Japa Malas.

Namasté,

Yoga & Té para Mukhas Collection dentro de la colaboración mensual

Asana: Paschimottanasana

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Fotografía Aomm.tv

Paschimottanasana es una postura poderosa en el yoga, trabaja completamente la columna vertebral.

Al permanecer en esta asana unas cuantas respiraciones nuestro corazón, columna y órganos abdominales se ven masajeados, y la mente entra en un estado de introspección.

También al estirar la zona de la pelvis, el aporte de sangre es mayor, esto hace aumentar nuestra vitalidad y favorece la sexualidad.

Otros de sus efectos es que mejora la digestión porque mantiene los órganos abdominales activos.

Si nos fijamos en los animales, su columna vertebral se encuentra en posición horizontal y el corazón queda situación debajo de ella. De ahí su resistencia. Nosotros, los humanos al tener la columna en posición vertical sentimos en seguida los efectos de un gran esfuerzo y nuestro corazón se ve más expuesto a enfermedades cardíacas.

Al practicar Paschimottanasana, nos llenamos de energía y le damos a nuestro corazón un soplo de vitalidad.

Técnica:

  1. Siéntate en el suelo, con las piernas estiradas y rectas hacia delante. Coloca tus manos a ambos lados de las caderas. Inhala y exhala profundamente, unas cuantas veces.
  2. En una exhalación estira tus brazos hacia delante, y agarre los dedos de tus pies. Puedes sujetar el dedo gordo de cada pie con el pulgar, el índice y el corazón de tus manos.
  3. Estira la columna vertebral hacia delante, hazlo desde la pelvis, evitando encorvar la espalda. El objetivo no es tocar tus rodillas con la cabeza, sino darle longitud a tu espalda.
  4. Intenta que con cada exhalación el tronco baje un poquito más.
  5. Cuando hayas llegado a tu máxima extensión respira largo y profundo, poniendo consciencia en todo tu cuerpo. Nota el alargamiento de la columna, y de la parte posterior de tus piernas.
  6. Con la práctica conseguirás la postura final, reposar tu cara en las rodillas, y que tus manos queden entrelazadas alrededor de tus pies.
  7. Para deshacer la postura, inhala, y ves incorporándote poco a poco, posicionando tus manos a los lados de las caderas.

Como en todas las asanas, lo importante es escuchar tu cuerpo, no forzarlo, ser amable con el. Con cada práctica verás que poco a poco vas avanzando en las posturas y aumentando tu flexibilidad.

Namasté

Asana: Balasana

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En el Yoga existen posturas que nos dan la sensación de acompañarnos en el momento adecuado, a veces puede ser por la estación en que nos encontramos, como la actual, el otoño , tiempo de introversión, o por que simplemente nuestro cuerpo y nuestro ser tiene la necesidad   de recogimiento o interiorización.

Hoy me gustaría hablaros de Balasana, una postura de introspección, también llamada la postura del niño, proviene de la pose fetal, es la postura que muchos bebés adoptar para dormir o descansar. También se la conoce como postura de la luna “Shashankasana”, sabiduría, reverencia, humildad, rendición.
Balasana nos proporciona la oportunidad de respirar consciente y plenamente, para expandir la caja torácica.
Esta postura calma el cuerpo y la mente.

Balasana, se suele utilizar como descanso o pausa entre otras posturas yoguicas, para volver a nuestro centro y escucharnos, de igual forma la podemos emplear cuando necesitemos ese momento para encontrarnos nuevamente con nosotros mismos.
LA TÉCNICA

Sitúate en el suelo, sobre las rodillas y las palmas de las manos sobre el suelo, inclínate hacia delante, apoya el torso contra los muslos, estira los brazos hacia delante, la frente apoyada contra el suelo, intenta mantener los hombros alejados de las orejas.

Siente como tus manos reposan sobre la madre tierra, la que nos sostiene, siéntete en sintonia con ella.
Cierra tus ojos, y respira lentamente, absorbiendo la energía positiva de la naturaleza, y al exhalar nota como expulsas todo lo negativo, lo que te sobra, lo que no necesitas, pensamientos, viejas emociones,tensiones.
Enfoca tu atención, agradece este momento de unión, de reverencia hacia lo divino, lo que te protege.
Permanece en la postura el tiempo que consideres necesario.
BENEFICIOS

-Relaja y aquieta la mente.
-Aumenta la irrigación sanguínea del cuerpo hacia la cabeza.
-Fortalece y estimula el sistema nervioso.
-Equilibra y estimula los Chakras Manipura y Ajna.
-Elimina Toxinas.
-Masajea y estimula los órganos del abdomen y riñones.
-Elimina el estreñimiento.
-Tonifica los músculos pelvicos.
-Flexibiliza la columna vertebral,caderas, muslos, rodillas, y tobillos.

Fotografia-Aomm.tv