Asana: Salamba Sarvangasana & Halasana

El significado de Alamba es apoyo, sa junto y Sarvanga todo, completo. Por lo tanto su nombre completo sería algo así como “todo el cuerpo apoyado”. También se la reconoce como “postura de la vela”, por su similitud al permanecer el cuerpo totalmente recto y en vertical.

Técnica:

Comienza tumbado de espaldas, con las piernas estiradas y los brazos a los lados del cuerpo. Las palmas de las manos hacia abajo. Ejerce presión con ellas en el suelo y sube las piernas, doblando las rodillas, dirigiéndolas hacia el vientre.

Respira profundamente un par de veces. Aprovecha la espiración para levantar las caderas del suelo. Apoya las manos en ellas. Intenta que el apoyo del cuerpo esté en la parte posterior de la cabeza, en los hombros y en los codos, esto es sumamente importante para no lastimarte el cuello.

Con una espiración estira las piernas, y apunta los dedos hacia arriba.

Permanece en esta postura durante 5 a 8 respiraciones.

Deshaz la postura lentamente, apoyando vertebra a vertebra toda la espalda en el suelo o puedes entrar en Halasana, la postura que la complementa.

halasana
Halasana

La postura de Halasana es parecida a un arado, de ahí su nombre, Hala significa arado. Es una asana rejuvenecedora y suele ser la continuación de Saravangasana o postura de la vela.

Técnica:

Comienza en Sarvangasana (postura de la vela).

Coloca las manos en la parte media de la espalda. Puedes mantenerlas ahí o bajarlas al suelo y juntarlas. Las piernas se dirigen hacia atrás, pero si no te es posible, puedes mantenerlas dobladas, delante del rostro.

Hay que intentar que el tronco permanezca perpendicular al suelo, y que la presión contra el suelo sea con la base de la cabeza, y no con el cuello.

Permanece en esta postura de cinco a ocho respiraciones.

Beneficios:

Tanto la una como la otra son posturas que tienen un efecto rejuvenecedor, sobre todo en los órganos abdominales.

Con Halasana, la columna recibe gran parte de sangre, gracias a la flexión, lo que hace que sintamos un gran alivio si sufrimos de dolores de espalda.

Salamba Sarvangasana, nos aporta un montón de beneficios, ya que muchos organos endocrinos y glándulas se bañan de sangre y segregan hormonas que hacen que nuestro cuerpo y cerebro se encuentren en perfecta armonía.

Actua favorablemente evitando el estreñimiento, trastornos menstruales, hemorroides y hernia inguinal.

Nos aporta vitalidad.

Precauciones:

No intentes realizar Salamba Sarvangasana si sufres de tensión alta o de alguna lesión en el cuello.

Namasté

Fotografía Aomm.tv

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Asana: Paschimottanasana

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Fotografía Aomm.tv

Paschimottanasana es una postura poderosa en el yoga, trabaja completamente la columna vertebral.

Al permanecer en esta asana unas cuantas respiraciones nuestro corazón, columna y órganos abdominales se ven masajeados, y la mente entra en un estado de introspección.

También al estirar la zona de la pelvis, el aporte de sangre es mayor, esto hace aumentar nuestra vitalidad y favorece la sexualidad.

Otros de sus efectos es que mejora la digestión porque mantiene los órganos abdominales activos.

Si nos fijamos en los animales, su columna vertebral se encuentra en posición horizontal y el corazón queda situación debajo de ella. De ahí su resistencia. Nosotros, los humanos al tener la columna en posición vertical sentimos en seguida los efectos de un gran esfuerzo y nuestro corazón se ve más expuesto a enfermedades cardíacas.

Al practicar Paschimottanasana, nos llenamos de energía y le damos a nuestro corazón un soplo de vitalidad.

Técnica:

  1. Siéntate en el suelo, con las piernas estiradas y rectas hacia delante. Coloca tus manos a ambos lados de las caderas. Inhala y exhala profundamente, unas cuantas veces.
  2. En una exhalación estira tus brazos hacia delante, y agarre los dedos de tus pies. Puedes sujetar el dedo gordo de cada pie con el pulgar, el índice y el corazón de tus manos.
  3. Estira la columna vertebral hacia delante, hazlo desde la pelvis, evitando encorvar la espalda. El objetivo no es tocar tus rodillas con la cabeza, sino darle longitud a tu espalda.
  4. Intenta que con cada exhalación el tronco baje un poquito más.
  5. Cuando hayas llegado a tu máxima extensión respira largo y profundo, poniendo consciencia en todo tu cuerpo. Nota el alargamiento de la columna, y de la parte posterior de tus piernas.
  6. Con la práctica conseguirás la postura final, reposar tu cara en las rodillas, y que tus manos queden entrelazadas alrededor de tus pies.
  7. Para deshacer la postura, inhala, y ves incorporándote poco a poco, posicionando tus manos a los lados de las caderas.

Como en todas las asanas, lo importante es escuchar tu cuerpo, no forzarlo, ser amable con el. Con cada práctica verás que poco a poco vas avanzando en las posturas y aumentando tu flexibilidad.

Namasté

Asana: Balasana

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En el Yoga existen posturas que nos dan la sensación de acompañarnos en el momento adecuado, a veces puede ser por la estación en que nos encontramos, como la actual, el otoño , tiempo de introversión, o por que simplemente nuestro cuerpo y nuestro ser tiene la necesidad   de recogimiento o interiorización.

Hoy me gustaría hablaros de Balasana, una postura de introspección, también llamada la postura del niño, proviene de la pose fetal, es la postura que muchos bebés adoptar para dormir o descansar. También se la conoce como postura de la luna “Shashankasana”, sabiduría, reverencia, humildad, rendición.
Balasana nos proporciona la oportunidad de respirar consciente y plenamente, para expandir la caja torácica.
Esta postura calma el cuerpo y la mente.

Balasana, se suele utilizar como descanso o pausa entre otras posturas yoguicas, para volver a nuestro centro y escucharnos, de igual forma la podemos emplear cuando necesitemos ese momento para encontrarnos nuevamente con nosotros mismos.
LA TÉCNICA

Sitúate en el suelo, sobre las rodillas y las palmas de las manos sobre el suelo, inclínate hacia delante, apoya el torso contra los muslos, estira los brazos hacia delante, la frente apoyada contra el suelo, intenta mantener los hombros alejados de las orejas.

Siente como tus manos reposan sobre la madre tierra, la que nos sostiene, siéntete en sintonia con ella.
Cierra tus ojos, y respira lentamente, absorbiendo la energía positiva de la naturaleza, y al exhalar nota como expulsas todo lo negativo, lo que te sobra, lo que no necesitas, pensamientos, viejas emociones,tensiones.
Enfoca tu atención, agradece este momento de unión, de reverencia hacia lo divino, lo que te protege.
Permanece en la postura el tiempo que consideres necesario.
BENEFICIOS

-Relaja y aquieta la mente.
-Aumenta la irrigación sanguínea del cuerpo hacia la cabeza.
-Fortalece y estimula el sistema nervioso.
-Equilibra y estimula los Chakras Manipura y Ajna.
-Elimina Toxinas.
-Masajea y estimula los órganos del abdomen y riñones.
-Elimina el estreñimiento.
-Tonifica los músculos pelvicos.
-Flexibiliza la columna vertebral,caderas, muslos, rodillas, y tobillos.

Fotografia-Aomm.tv

Sentir el yoga

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Fotografia: Mukhas

¿Estas pensando en aprender Yoga, o quizá hace poco tiempo que has comenzado su practica?, me gustaría compartir contigo algunas de las impresiones que he ido recopilando a través de mi experiencia.

 Pienso que una vez inicias esta senda, no hay marcha atrás, te darás cuenta de que poco a poco te vas sumergiendo en su filosofía, te dejas absorber por ella y la asumes como un estilo de vida. Te sienta bien y te sientes bien.
 Uno de los errores más habituales al principio, es pensar que solo consiste en un entrenamiento físico, error. El significado de Yoga es “unión”,cuerpo, mente y espíritu se fusionan para ayudarte a conocer tu verdadera esencia, reencontrarte con tu autentico “yo”.
No importa el tiempo que le dediques, tu decides, lo importante es comprometerte contigo mismo y ser disciplinado, más vale practicar una asana conscientemente y en estado de concentración que quince de ellas, deprisa y mecánicamente, céntrate en tus sensaciones internas.
 Puedo recordar como al principio de mi práctica, al estar dentro de una postura, me sorprendía pensando en cual sería la siguiente que realizaría, en vez de entrar en la asana que estaba practicando, sintiéndola.
También es importante fijar una hora diariamente, para convertirlo en un hábito. Yo elegí las 6,30 de la mañana, ya que a esa hora todavía puedo percibir el silencio, y mi mente está totalmente fresca tras el descanso nocturno, también la temperatura es más adecuada, sobretodo ahora, en verano.
Comprobarás por ti mismo que al cabo de unas semanas de práctica te despertarás automáticamente, sin la ayuda del despertador.
No tengas miedo, ni pienses que no eres lo suficientemente flexible para realizar las asanas, te puedo asegurar que poco a poco, irás comprobando como tu flexibilidad aumenta, y con ello el bienestar interior.
La respiración te ayudará muchísimo, es más, forma parte de la asana. Cuando realices una postura, recuerda inspirar en los momentos de apertura y expirar cuando el movimiento requiera una flexión o torsión.
Recuerda también que es el movimiento quien acompaña a tu respiración,  por ejemplo, al elevar tus brazos mientras inspiras, y una vez termina tu inspiración, bajarlos mientras exhalas. Pero ante todo, piensa que lo más importante es la escucha de tu propio cuerpo, no lo fuerces, mímalo y tratalo con cariño, deja que se vaya adaptando poco a poco a las posturas.
Yoga es un tiempo para ti mism@, dedicatelo.
Namaste